Para cada una de estas fases hay diferentes costes. Los diseñadores son caros y puede llevar mucho tiempo descubrir cómo producir el producto correcto. La fabricación tiene que ser configurada. El embalaje y el transporte tienen que fluir, y el mantenimiento y las reparaciones cuestan dinero, sin mencionar la recolección y la eliminación / reciclaje de productos usados. Inicialmente, estos costes tienen que ser pagados por el fabricante, pero finalmente tienen que ser asumidos por el cliente. Tenemos que asegurarnos de que entendemos la diferencia entre los costes del fabricante y los costes del usuario.Desde la perspectiva del fabricante hay varios grupos de costes:
- costes de fabricación relacionados con materiales, transporte, investigación, diseño de productos, aplicaciones, planificación, costes de construcción / producción, salarios, certificación, capacitación y comercialización.
- costes de operación como mantenimiento, costes auxiliares, salarios, impuestos, capacitación y transporte.
- coste del final de la vida útil, incluidas las tarifas de servicio, las tarifas de vertedero y los costes de desechos.
Desde la perspectiva del usuario podemos observar los mismos grupos, pero con diferente contenido:
- costes de fabricación relacionados con la adquisición o alquiler de productos / servicios.
- costes de operación como transporte, energía, mantenimiento, costes auxiliares, impuestos, seguros y otros.
- costes de fin de vida útil, incluidos los costes de recolección, desmontaje, impuestos y costes de desperdicios, entre otros.
